No estoy ni a favor ni en contra, pero si tengo que dar una opinión, debo decir que en este momento estoy más en contra. No se puede bajar la edad de imputabilidad si no hay estructuras, lugares para reinsertar o insertar a un menor. Muchas veces no es reinsertar, hay que insertarlos porque nunca fueron parte del sistema. Esto significa que no estoy a favor no porque no crea que se debe imputar a los menores, sino porque no hay lugares de contención.

Si hubiese estructuras adecuadas para reeducar o educarlos, lo correcto sería bajar la imputabilidad a los 14 años. Cada vez hay más chicos que cometen delitos graves a los 11, 12 y 13 años. Pero empecemos por los de 14.

El ministro (del Interior Florencio) Randazzo está totalmente equivocado cuando desde el Gobierno nacional dice que los jueces tenemos las leyes para aplicar y nos responsabilizan de todo. También el gobierno tiene que poner instituciones acordes a cada problema y especialmente en esta problemática. Es un problema no sólo del poder judicial. Los tres poderes tenemos que juntarnos y actuar juntos para lograr que estos menores que se inserten en la sociedad. La problemática de la pobreza, de la marginalidad, de la temprana deserción de escuelas, todo lleva a la droga y al delito. Está totalmente relacionado. Es un círculo vicioso que va de la mano con todo lo que significa la crianza.

Podríamos bajar la edad de la punibilidad, claro que sí. Tengo muchos padres que me van a llorar porque lo mataron al hijo, hay que contener esto y darles las garantías. Los jueces de menores pasamos muchas cosas terribles. No lo puedo tener mucho tiempo en encierro. A un menor hay que reeducarlo o educarlo directamente desde todo punto de vista. No tenemos las herramientas necesarias. El gobierno dice que "hace lo que puede", pero no nos proporciona herramientas adecuadas. Esto no es competencia del Poder Judicial, que interviene cuando ya es tarde, cuando no se ha prevenido.

Además, no se puede mirar esta problemática sólo desde la ley. Hay que atacar la marginalidad, la pobreza, la falta de educación, de trabajo, etcétera. En ambos juzgados hay muchísimo trabajo. Dependiendo de la época del año tenemos entre ocho o 10 casos por día, la mayoría de ellos, menores de 16 años, pero también tenemos casos de chicos de 11 y 12 años. El 99,9% de los menores que delinquen consumen drogas, y ese es otro tema que hasta el momento no se pudo resolver.